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LA NOTA CORTA.”¿SABES UTILIZAR TUS FUERZAS?”.

IMAGEN:PROF.DR.MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR,DISERTANDO SOBRE LA BIBLIA…

“SIEMPRE HABRÁ FUERZAS PÁRA COMBATIR LO INJUSTO”.MEGF. (VIERNES 10 DE DICIEMBRE DE 2010)

LA NOTA CORTA.”¿SABES UTILIZAR TUS FUERZAS?”.

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR
MARACAIBO. ESTADO ZULIA. REPÚBLICA DE VENEZUELA-AMÉRICA DEL SUR.
REDACTADA Y PUBLICADA EN LA RED: VIERNES 10 DE SEPTIEMBRE DE 2010.

La pregunta que sirve de título a la presente en nota corta, parecería ser pueril, infantil, ingenua, pero no es así. En efecto todos los seres vivos estamos dotados de fuerzas físicas, para utilizarlas con diferentes fines, para subsistir, para alimentarnos, para enfrentar la adversidad, para luchar contra los peligros etc. Los seres humanos, contamos además de la fuerzas físicas, con habilidades, talentos, destrezas, capacidades, fuerzas emocionales, mentales y espirituales, que son dones con los que el señor Dios nos dotó.

Cada uno de nosotros empleamos nuestras variadas fuerzas según sean los propósitos, metas, actitudes, valores, y principios que motivan nuestra existencia. Entonces, si, queda claramente diseñado el marco existencial y humano dentro del cual desarrollaremos nuestras fuerzas proyectadas a la conquista de metas, objetivos, empresas y planes. Aunque estemos dotados naturalmente para desarrollar nuestras fuerzas, estas, sino se utilizan de manera correcta, de manera justa, de forma adecuada, podrían causarnos graves inconvenientes. De tal manera que es necesario aprender y saber cómo mejor utilizar todas esas fuerzas a las que se han hecho referencia en líneas anteriores.

Un ejemplo podrá servirnos van a ilustrar lo que queremos decir. Si alguna persona ha establecido como norte de sus actos la verdad, la justicia, el buen vivir, el bien común, la solidaridad, la moral y las buenas costumbres, es obvio que sus fuerzas se orientarán en el marco de estos valores y consecuencialmente el producto de sus actos, de sus decisiones y de sus obras, resultarán beneficiosas para la sociedad en general, para el individuo en particular y para el sujeto actuante, redundando además en una relación de este , armónica y amorosa con Dios, pues ha cumplido la misión que todos los seres humanos tenemos encomendada en nuestro transitar por el ciclo de la existencia humana. Misión que fundamentalmente es la de servicio a los demás , de amor supremo a Dios, para que se concrete de esta manera, el mandamiento nuevo, el mandamiento del amor, que nos trajo nuestro señor Jesucristo: amarás al señor tu Dios con todas las fuerzas de tu corazón, y al prójimo como a ti mismo.

Por el contrario si el individuo ejercita y proyecta su fuerza en lo banal, en lo trivial, en lo intrascendente, en su propio ego, en la riqueza efímera, en los placeres mundanos, en las desviaciones sexuales, en la indolencia, en la apatía, en la indiferencia, en la carencia de reciprocidad, en la inmoralidad, en el desconocimiento y abuso de los derechos de los demás, en la comisión de injusticias, o en todo aquello que contradiga la bondad, la verdad y la palabra de Dios, obtendrá como recompensa final su propia perdición y de nada le valdrá el haber atesorado riquezas, poder, honra y prestigio, por cuanto estos bienes son pasajeros, temporales, provisionales, y presa fácil de la polilla que los corroe.

Entonces es importante para el ser humano saber utilizar las fuerzas que Dios le dio, puesto que, de la manera, forma o método que la emplee, así será el resultado final que se reflejará en sus días postreros. Desafortunadamente la juventud, las debilidades de la carne, el alejamiento de la palabra de Dios y la empatía de los hombres con los placeres terrenales y mundanos, lo mismo que con sus objetivos y propósitos, son factores que mal orientan y mal informan al individuo, en la oportunidad de establecer sus metas, fines y objetivos, produciéndose de manera inexorable los errores que conducirán a ese individuo al uso de sus fuerzas a favor de causas injustas, oscuras, innobles, deshonestas y con fines inconfesables. Estimado lector, aún tienes oportunidad, no importa cuáles hayan sido tus erradas y nocivas decisiones, no importa cuál sea tu edad en el presente, has un alto en ese camino de perdición y concentra tus fuerzas, tus talentos, tus habilidades y tus capacidades , en beneficio de los que más necesitan, de los desprotegidos, de los desheredados de la tierra, de los que necesitan consuelo, de los ávidos de justicia y de verdad, de los necesitados física y espiritualmente, coloca tus mejores esfuerzos en la defensa de la moral, de la decencia, de la honorabilidad, y fundamentalmente difunde y defiende con lo mejor de fuerzas, la palabra y la doctrina cristiana. Animo, gozo, alegría…

IMAGEN:PROF.DR.MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR,DISERTANDO SOBRE LA BIBLIA…

“SIEMPRE HABRÁ FUERZAS PÁRA COMBATIR LO INJUSTO”.MEGF. (VIERNES 10 DE DICIEMBRE DE 2010)

Para citar este artículo: si se tratase del caso ejemplificado
GONZÁLEZ FUENMAYOR, Mervy Enrique .El Ejercicio del Principio Inquisitivo: ¿Ofrenda a la Ética o a la Justicia?. Maracaibo, Venezuela La Universidad del Zulia. 28-Enero-2009. Disponible en: )
©..DERECHOS RESERVADOS
FORMA Y REQUISITOS EN LA CITA DE ARTICULOS, NOTAS, REFLEXIONES AUTORÍA DE MEGF. REDACTADA EL 01 DICIEMBRE DE 2009.
1.-REQUISITOS DE LA CITA ELECTRÓNICA.
¿Como citar los artículos, reflexiones, notas cortas, oraciones y otros materiales, en su versión electrónica, autoría de Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor? Para citar las reflexiones, artículos, notas cortas, oraciones y otras materiales contenidos en los Blogs de Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor, sírvase colocar la siguiente nota: GONZÁLEZ FUENMAYOR, Mervy Enrique .Título de la publicación. Blog de Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor, o los títulos de alguno de mis otros blogs Año. [En línea]. Puesto en línea el (fecha de publicación). URL: Consultado el dia (fecha de consulta)
2.-REQUISITOS DE LA CITA A PARTIR DE LA VERSIÓN IMPRESA O DE AQUELLA QUE SIN HABER SIDO PUBLICA, FORMA PARTE DEL PATRIMONIO DE LAS INSTITUCIONES ACADÉMICAS, EDUCATIVAS, CULTURALES O DE LAS DIVERSAS BIBLIOTECAS.
¿Como citar la versión impresa? Primero.- : datos del autor: GONZALEZ FUENMAYOR( los apellidos del autor todos en mayúsculas) y luego los nombres( solamente la primera letra en mayúscula ) Mervy Enrique. Segundo.- El titulo( entrecomillado y todo en mayúsculas ) del articulo, nota corta, reflexiones, oraciones etc. ejemplo “CUARTILLA A MARACAIBO” .Tercero.- El lugar de publicación o impresión( Ciudad y País ) ejemplo Maracaibo-Venezuela, o Bogotá-Colombia. Cuarto.-La editorial que lo imprimió o diseñó: ejemplo: Vadell Hermanos Editores (la primera letra en mayúscula).Si lo que se va a citar se encuentra presentado a alguna Institución biblioteca d académica, educativa, organizaciones publicas o privada, y/o permanece en alguna(s) biblieca(s), o acaso ese material a citar no se ha impreso o publicado, entonces se coloca el nombre de esa Institución u Organización, Biblioteca, etc. ejemplo. La Universidad del Zulia, La Organización de Naciones Unidas, Biblioteca Central del Estado Zulia, etc. Quinto.-Se coloca el año de presentación, impresión o publicación. Ejemplo: año 2008. Sexto.-El total de las paginas del artículo, notas, reflexiones etc. el numero de las paginas consultadas .Ejemplo: Articulo de 35 paginas. Consultadas: 28-32

Publicado por Mervy Enrique Gonzalez Fuenmayor en 9:51 PM

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ORACIÓN. “EN LAS LAMENTACIONES DE UN AFLIGIDO”

IMAGEN: LA AFLICCIÓN DEBILITA EL ESPÍRITU…

“ALGUNOS DE LOS MEDICAMENTOS MAS EFICACES CONTRA LA AFLICCIÓN SON LA ESPERANZA Y LA FE EN EL PODER DE DIOS”.MEGF. (SÁBADO 21 DE AGOSTO DE 2010).

ORACIÓN. “EN LAS LAMENTACIONES DE UN AFLIGIDO”
POR PROF.DR.MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO-ESTADO ZULIA-REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA –AMÉRICA DEL SUR.
REDACTADA Y PUBLICADA EN LA RED: SÁBADO 20 DE AGOSTO DE 2010.

O R A C I Ó N

En mi angustia, derramo mi llanto ante el Señor. Mis dolores, mis penas, mis malos pensamientos, esa tristeza de muerte que me rodea, esa impotencia que me invade y la pena que por causa de mi estado sufren mis parientes y amigos, han minimizado mi resistencia., mi confianza y fe en ti mi Gran Dios, por ello postrado ante ti te suplico: “Señor, escucha mi oración y llegue a ti mi clamor; no me ocultes tu rostro en el momento del peligro; inclina hacia mí tu oído, respóndeme pronto, cuando te invoco. Porque mis días se disipan como el humo, y mis huesos arden como brasas; mi corazón se seca, marchitado como la hierba, ¡y hasta me olvido de comer mi pan! Los huesos se me pegan a la piel, por la violencia de mis gemidos. Me parezco a una lechuza del desierto, soy como un búho entre las ruinas; estoy desvelado, y me lamento como un pájaro solitario en el tejado; mis enemigos me insultan sin cesar, y enfurecidos, me cubren de imprecaciones.Yo como ceniza en vez de pan y mezclo mi bebida con lágrimas, a causa de tu indignación y tu furor, porque me alzaste en alto y me arrojaste. Mis días son como sombras que se agrandan, y me voy secando como la hierba. Pero tú, Señor, reinas para siempre, y tu Nombre permanece eternamente”. (Fragmentos del Salmo 102 (101), catholic.net)

C O M E N T A R I O.

(APLICACIÓN A NUESTRA VIDA)

Quienes vemos comprometida nuestra existencia por causa de las múltiples enfermedades que nos ha tocado sufrir y soportar, sabemos a conciencia cierta que por períodos del tiempo, nuestra fe, nuestra confianza en Dios, se ve resquebrajada, debilitada y a veces hasta minimizada. En estos aciagos y difíciles momentos es cuando requerimos una verdadera fuerza, resistencia y una fe incondicional, dinámica y más allá de toda duda, en nuestro buen Dios, en la misión salvadora de nuestro Señor Jesucristo, en la sangre derramada por El en la Cruz, para sanar todas nuestras enfermedades, para cancelar y perdonar todas nuestras culpas: pasadas , presentes y futuras, en su victoria sobre el pecado, sobre el maligno, sobre la muerte y su resurrección gloriosa, para reinar junto con nuestro Padre, allá en el cielo. Es precisamente en la prueba, cuando somos evaluados, observados y calificados por el Señor. No debemos olvidar nunca que Dios permite que ocurran algunas situaciones que nos afectan, porque éstas contribuyen a templar nuestro espíritu, a mejorar algunas de las áreas de nuestro comportamiento en las cuales somos débiles o caminamos por sendas distintas a las que El Señor nos ha trazado, o sencillamente para glorificar a Dios por intermedio de esta enfermedad o penuria. Conviene a veces ser víctimas de estos dolores, de esta penosa enfermedad, o de las tribulaciones y tragedias que tocan nuestra puerta, porque a través de ellas nos purificamos, como diría san Pablo: nos permiten vestirnos con la indumentaria del hombre nuevo, nos permiten según la palabra del Señor: lavar y blanquear nuestras vestiduras, para que seamos dignos de presentarnos ante nuestro Dios. El Señor siempre está con nosotros, en la salud y en la enfermedad, en la alegría y en la tristeza. Qué mejor ejemplo que el de nuestro señor Jesús, cuando voluntariamente aceptó morir por nosotros allá en el gólgota, siendo víctima de una de las muertes más ignominiosas, más violentas, más degradantes y más deshonrosas de la historia humana. El, sin tener pecado alguno, sin haber causado daño a nadie, vivió la etapa de su pasión, muerte y posterior resurrección, con dignidad, con fe en su Padre, que también es nuestro Padre, con la garantía y certeza de que no sería derrotado en esa misión. Del mismo modo Jesucristo nos garantizó nuestra sanación y nuestra salvación, por ese sacrificio, limpio, puro y sin mancha, que él realizó, dando su vida y derramando su sangre, desde donde sale del sol hasta el ocaso. Jesús nos dejó a través de sus discípulos esta enseñanza: “venid a mí todos los que estéis

cansados y agobiados porque yo os aliviaré”. Finalmente me permito transcribir un fragmento de la palabra de Dios , que extraje de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios, que nos enseña, que no importa cuánto suframos o nos angustiemos, que no tienen ningún valor para Dios, las flechas incendiarias el maligno que pretenden robarnos la paz espiritual, nuestra fe y nuestra confianza en la poderosísima fuerza y misericordia de nuestro Señor, esta enseñanza nos indica lo siguiente: ” Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día. Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una Gloria eternal mucho más grande y abundante. Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas. Nosotros somos como una casa terrenal, como una tienda de campaña no permanente; pero sabemos que si esta tienda se destruye, Dios nos tiene preparada en el cielo una casa eternal, que no ha sido hecha por manos humanas.” 2 Corintios 4: 16-18, 5: 1-2.

IMAGEN: LA AFLICCIÓN DEBILITA EL ESPÍRITU…

“ALGUNOS DE LOS MEDICAMENTOS MAS EFICACES CONTRA LA AFLICCIÓN SON LA ESPERANZA Y LA FE EN EL PODER DE DIOS”.MEGF. (SÁBADO 21 DE AGOSTO DE 2010).

Para citar este artículo: si se tratase del caso ejemplificado

GONZÁLEZ FUENMAYOR,Mervy Enrique Ejercicio del Principio Inquisitivo: ¿Ofrenda a la Ética o a la Justicia?.Maracaibo, Venezuela La Universidad del Zulia. 28-Enero-2009.Disponible en:http://www.inemegf.blogspot.com)

©..DERECHOS RESERVADOS
FORMA Y REQUISITOS EN LA CITA DE ARTICULOS, NOTAS, REFLEXIONES AUTORÍA DE MEGF. REDACTADA EL 01 DICIEMBRE DE 2009.
1.-REQUISITOS DE LA CITA ELECTRÓNICA.
¿Como citar los artículos, reflexiones, notas cortas, oraciones y otros materiales, en su versión electrónica, autoría de Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor? Para citar las reflexiones, artículos, notas cortas, oraciones y otras materiales contenidos en los Blogs de Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor, sírvase colocar la siguiente nota: GONZÁLEZ FUENMAYOR, Mervy Enrique .Título de la publicación. Blog de Dr. Mervy Enrique nombre a mejoran con nosotros González Fuenmayor, o los títulos de alguno de mis otros blogs Año. [En línea]. Puesto en línea el (fecha de publicación). URL: http://mervyster.blogspot.com/…./ Consultado el dia (fecha de consulta)
2.-REQUISITOS DE LA CITA A PARTIR DE LA VERSIÓN IMPRESA O DE AQUELLA QUE SIN HABER SIDO PUBLICA, FORMA PARTE DEL PATRIMONIO DE LAS INSTITUCIONES ACADÉMICAS, EDUCATIVAS, CULTURALES O DE LAS DIVERSAS BIBLIOTECAS.
¿ Como citar la versión impresa? Primero.- : datos del autor: GONZALEZ FUENMAYOR( los apellidos del autor todos en mayúsculas) y luego los nombres( solamente la primera letra en mayúscula ) Mervy Enrique. Segundo.- El titulo( entrecomillado y todo en mayúsculas ) del articulo, nota corta, reflexiones, oraciones etc. ejemplo “CUARTILLA A MARACAIBO” .Tercero.- El lugar de publicación o impresión( Ciudad y País ) ejemplo Maracaibo-Venezuela, o Bogotá-Colombia. Cuarto.-La editorial que lo imprimió o diseñó: ejemplo: Vadell Hermanos Editores (la primera letra en mayúscula).Si lo que se va a citar se encuentra presentado a alguna Institución biblioteca d académica, educativa, organizaciones publicas o privada, y/o permanece en alguna(s) biblioteca(s), o acaso ese material a citar no se ha impreso o publicado, entonces se coloca el nombre de esa Institución u Organización, Biblioteca, etc. ejemplo. La Universidad del Zulia, La Organización de Naciones Unidas, Biblioteca Central del Estado Zulia, etc. Quinto.-Se coloca el año de presentación, impresión o publicación. Ejemplo: año 2008. Sexto.-El total de las paginas del artículo, notas, reflexiones etc. el numero de las paginas consultadas .Ejemplo: Articulo de 35 paginas. Consultadas: 28-32.

Publicado por Mervy Enrique Gonzalez Fuenmayor en 6:02 AM

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La Nota Corta: “Prohibido decir: Hoy no puedo”.

Por Mervy Enrique González Fuenmayor.

Redactada el martes 14 de abril 2009

Publicada en la Red el domingo 26 de abril de 2009.

Ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur.

https://i0.wp.com/3.bp.blogspot.com/__17aGsiRzH0/SYT3QW-jtyI/AAAAAAAAABE/xz3eFfPqWm0/s320/no+puedo.jpg


¡CUÁNTO NOS CUESTA A NOSOTROS iniciar un proyecto, un plan, una misión, o desarrollar una idea! Ello sucede comúnmente porque primero vemos los obstáculos, las dificultades que rodean al proyecto, los medios necesarios para concretarlos e incluso el tiempo y las fuerzas que nosotros debemos invertir para lograrlos. Es decir, primero vemos el problema sin aspirar a encontrar la solución. Actuamos como el soldado que va a la guerra con la creencia de que la va a perder. Es obvio que aunque tuviese más fuerza que el enemigo y sus armas fuesen más potentes, aún así la perdería, pues su actitud de derrota lo ha condicionado, lo ha programado para perderla.

En la vida cotidiana nos paralizamos cada vez que tenemos que enfrentarnos a una situación difícil. Creemos que la mayor parte de las veces las situaciones difíciles, adversas o graves que tocan nuestra puerta, son mayores a nuestra disposición, medios y fuerzas de las que disponemos para vencerlas. Nos mostramos perdidosos, vencidos y derrotados antes de comenzar la batalla para solucionar nuestros problemas. En otras ocasiones nuestro principal enemigo no es el desgano o la mala actitud diferente a los problemas, sino ese terrible vicio de dejar para mañana lo que debemos hacer hoy. Es la comodidad hecha regla. Es pensar que el tiempo tiene que ajustarse a nosotros y no nosotros al tiempo. En otros aspectos nos vencen las voces agoreras de nuestro entorno, de esos “familiares”, de esos “amigos”, que continuamente nos dicen que no somos capaces de hacer tal o cual cosa y que deberíamos dedicarnos a tal o cual actividad. Nunca nos reconocerán que somos capaces de realizar cualquier cosa. Somos víctimas del “qué dirán” y de la opinión determinante de los “otros”, de manera que nuestro presente y nuestro futuro no son ni serán el resultado de una decisión libre y espontánea, sino más bien de la decisión de los “otros”. Triste realidad, pero así es. De esta manera podemos seguir enunciando las hipótesis en las cuales nos movemos y que dan como resultado la frase típica de “no puedo hacerlo”.

Presento a mis lectores un conjunto de normas y de reglas el libro: “SECRETOS PARA TRIUNFAR EN LA VIDA” (SALESMAN Eliecer. Bogotá. Colombia. Editorial Centro Don Bosco. 1991. Págs. 170-171):


“1.-Solamente la acción es la palanca que pone en movimiento la gran planta de energía que hay en mi personalidad. La acción es el combustible que lleva al éxito. Por eso: “Procederé ahora mismo”.


2.-El temor detiene el éxito. Al temor se le vence con la acción. Al tigre del terror lo hace huir el conejito de la acción. Empieza a obrar y el temor se va alejando.

3.- la luciérnaga sólo proyecta luz cuando va volando. Mi personalidad solamente podrá demostrar los valores que tiene si me dedico a obrar.


4.-No dejaré las tareas de hoy ni las postergaré para mañana. Es mejor fracasar actuando, que quedarse sin hacer nada y fracasar lo mismo.


5.-Procederé ahora mismo. Procederé ahora mismo. Procederé ahora mismo. Estas palabras repetidas se me tienen que convertir en una costumbre como la de respirar.


6.-Cuando el fracasado exclame: “dormiré una hora más”, yo me levantaré diciendo: “procederé ahora mismo”. Cuando el pusilánime esté pensando: “quizá no voy a tal cliente porque me va a recibir mal”, yo iré hacia dicho señor repitiéndome “procederé ahora mismo.


7.-Cuando el otro pase por frente a la puerta sin llamar porque teme que no lo atenderán, levantaré mi mano para tocar la puerta, y mientras tanto iré repitiendo: “procederé ahora mismo”.


8.-Cuando desanimado oiga una voz traicionera que me grita: “ya no luchemos mas, que todo es inútil”, levantaré mi paso de vencedor y diré entusiasmado “procederé ahora mismo” y transitaré por los caminos por donde un fracasado no se atreve a andar, y trabajaré cuando un fracasado se dedicaría a descansar, y hablaré mientras un fracasado se quedaría en silencio. Afirmaré: “todavía es posible”, cuando un pesimista exclame: “ya es demasiado tarde”.


9.-“Mañana” que sea la palabra de los haraganes. Mi palabra es “ahora”, por qué ese es mi tesoro. Cuando el león tiene hambre ataca Yo tengo hambre de éxitos y quiero obrar para conseguirlos, pero no desde mañana, sino desde “ahora mismo”.


10.-Mi momento oportuno es el “ahora.”. Si dejo para más tarde el empezar la obra, Dios puede vender a otros los éxitos que tenía para mí. El mundo es de Dios pero Él se lo alquila a los valientes.”

Ya lo debemos tener claro: nadie hará nuestro trabajo, nadie se esforzará como nosotros para hacer lo que se requiera para lograr el éxito, el triunfo y la victoria. ¡Animo! ¡Gozo! ¡Alegría!

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La Nota Corta: “Hablar con autoridad”

Por Mervy Enrique González Fuenmayor.

Redactada el sábado 28 de marzo de 2009.

Publicada en la Red el lunes 30 de marzo de 2009.

Ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur.

https://i2.wp.com/2.bp.blogspot.com/_P1ZOPSPDQc4/SCIpyQKAnkI/AAAAAAAABPU/r2WLa6a85vs/s400/jesus.jpg


UNA DE LAS CAUSAS POR LAS CUALES EL MUNDO NOS OBSERVA con desconfianza y hasta con cierta ironía y sorna, es la relacionada con nuestra doble moral, con la falta de autoridad con la que hablamos, actuamos y pensamos. No somos auténticos cristianos y mucho menos personas que se involucran con los problemas de la sociedad. Nos creemos terrenos aislados, compartimientos estancos desvinculados del entorno social, de la vida en común y de la humanidad. A propósito, y algunas veces por ignorancia, olvidamos que somos hijos de Dios, hermanos de Jesucristo y el tope de la creación de nuestro Señor. En la palabra de Dios, Jesús siempre habla con autoridad, autoridad que es capaz de resucitar a un muerto, sanar a un paralítico, hacer ver a un ciego, sanar a una hemorroisa, expulsar demonios y cualquier otro acto o milagro inimaginable. Así es el gran poder de Dios. Y ese poder, esa autoridad, también reside en nosotros, porque somos santos y porque el propio Jesús así se lo manifestó a sus discípulos. Nuestra palabra, al igual que la palabra del Señor, tiene poder. Lo que ocurre es que a veces le damos más importancia a las técnicas humanas que a nuestra propia fe y por ello los resultados no son siempre los que se desean. De allí que en algunos casos seamos el hazmerreír, con la agravante de que sometemos al entredicho la Palabra de Dios y su gran poder. Desconfiamos frecuentemente de la enseñanza que Dios nos legó por intermedio de sus profetas en el Viejo Testamento y las excelsas y sublimes contenidas en el Nuevo Testamento, procedentes del mismísimo Dios en la persona de Jesús. A tales efectos resulta de gran pertinencia traer a colación las palabras del Papa Pablo Sexto quien nos recuerda en su exhortación sobre la evangelización del mundo contemporáneo: “Tácitamente o a gritos pero siempre con fuerza se nos pregunta: ¿creen verdaderamente en lo que anuncian? ¿Viven en lo que creen? ¿Predican lo que viven? Hoy más que nunca el testimonio de la vida se ha convertido en una condición esencial con vistas a una eficacia real de la predicación. Sin andar con rodeos, podemos decir que en cierta medida nos hacemos responsables del evangelio que proclamamos” (números 76, siguientes).

No se trata entonces de referirnos al texto bíblico o a la palabra de Dios como un manantial de fuerza, de poder, de gracia, de misericordia, de piedad y de milagros. De lo que se trata realmente es de nuestra forma de conducirnos y de actuar en la sociedad. ¿Hasta qué punto somos auténticos cristianos atribuidos de la autoridad con la cual Cristo nos enseñó y delegó en nosotros tan extraordinaria facultad y poder? Se trata de nuestra ninguna o poca fidelidad o lealtad hacia el Señor y su palabra. Nuestros rasgos carnales y la debilidad de esa carne nos lleva a dudar de la fuerza, del poder, de la magnificencia, de la verdad y del extraordinario amor con el cual Dios se ha manifestado no solamente en obras, sino también en la persona del verbo encarnado, de su hijo amado: nuestro buen Jesús.

Es triste ver como depreciamos nuestra vida en asuntos banales, triviales, sin importancia y preñados de vacíos e insustancialidades. Todavía no nos hemos dado cuenta que Jesús vino para que construyamos el reino del amor a través del perdón, de nuestro sacrificio por el prójimo, por el poder de la autoridad que él representa y que nosotros estamos obligados a extenderla con nuestras iniciativas, con nuestra fe inquebrantable en su palabra, en su amor, en su fidelidad y en recordar siempre que Dios no miente y que siempre cumple lo que promete. En nuestras relaciones interpersonales debemos tener siempre presente que somos hijos de Dios y que como tal ha de ser nuestro comportamiento, nuestro proceder y nuestra actitud. De otro modo comprometemos peligrosamente de la fe de los demás e igualmente la firmeza, veracidad e imperatividad de los mandatos, preceptos y enseñanzas contenidas en la Santa Biblia. No queramos pasar a la historia de nuestro ciclo vital como desertores o traidores del Señor.

En conclusión se nos pide y se nos exige que hablemos con la autoridad que el Señor nos legó. Es demasiado trascendente e importante la misión que nosotros tenemos en la edificación del reino de Dios. En razón de ello debemos comportarnos de manera honesta, decente y cumplidora, no solamente de las obligaciones sociales, legales y terrenales, sino también subordinarnos a la preceptiva, designios, enseñanzas y mandatos expresados en el texto sagrado por boca de los profetas enviados por Dios y por la boca del mismísimo Jesús, el Verbo Encarnado, el Mesías, el Hijo amado de nuestro Señor.

Asumir el compromiso de ser cristiano va unido a la circunstancia de hablar con autoridad donde quiera que vayamos, y la tarjeta de presentación de la autoridad con la cual debemos proceder es la Palabra de Dios. No temamos cuando nos involucremos en las causas justas y en las cuales podemos arriesgar incluso nuestra propia vida. Es preferible mil veces que nos recuerden por haber muerto cuando interveníamos a favor del débil, del desprotegido o de una causa noble, que haber muerto cometiendo un hecho ilícito, haber abusado de nuestro prójimo, o haber cometido un pecado mortal. Tuya es la decisión, por lo tanto también tu futuro. ¡Ánimo! ¡Gozo! ¡Alegría!

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Oración: “Libérame con tu poder”.

Por Mervy Enrique González Fuenmayor.

Tomada de su versión original del martes 03 de junio de 1997.

Trasladada a la red el miércoles 25 de febrero de 2009.

Ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur.

(Fragmentos elegidos de la sección: “MERVY GONZÁLEZ ESTÁ CONVERSANDO CON…” que formó parte de un programa radial en el que participó como conductor por espacio de cuatro años aproximadamente: 1996, 1997, 1998, 1999, que se trasmitía en una estación radioeléctrica ubicada en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur).


[ENFERMOS+SANANDO+JESÚS+B.MEGF+MART+03+FEB+2009clip_image006_0064.jpg]

ORACIÓN —

Parte el pan y dame de comer.

Háblame con la luz del nuevo día.

Reparte a manos llenas tu palabra.

Mi boca hambrienta está de pan.

De ese pan que hornea tu corazón en brasas.

Sacia mi corazón hambriento

del pan, Señor, que tu regalas.

Tus huellas serán mi camino.

Dame fuerzas, Señor, para vivir sencillamente

y caminar ligero de equipaje.

Quiero ser un peregrino pobre,

pero con la alegría de saber que sólo Tú me bastas.

¡Oh! preciosa luz de la mañana

para romper amarras y volar.

Libérame, Señor, con tu poder.

Soy pobre y vengo ante Ti,

con el corazón manchado en esta mañana nueva.

Busco el calor de tu mano.

Mírame al pasar, Señor, y regálame un milagro.

Gracias, Señor, por mirarme así.

Mi corazón con esa mirada

que tú le has dado, ya está sano.

Amén y amén.



— APLICACIÓN A NUESTRA VIDA —


ES HERMOSO CONVERSAR CON DIOS, es gratificante saber que el Señor nos escucha. Es hermoso, extraordinario, saber que el Señor puede intercambiar con nosotros, no solamente palabras sino gestos, miradas, sentimientos y emociones. Porque como sus hijos, Él nos regala su amor, su misericordia, su fuerza, la plenitud de la vida. Sí, Dios está ante ti y te mira. Y su mirar es creador capaz de cosas imposibles y al igual que en el Génesis dio existencia al Cosmos con sólo mirar al Caos y planear sobre las aguas, sonriente. Así, mirándote y sonriéndote lleva a cabo la plenitud de la creación que es el amor. Sí, adelante cobra ánimo y gozo, pues Dios te ama. Ya sé que no lo merecemos, es inútil insistir, pero Dios nos ama. Ya sé que a veces nos retorcemos llenos de dudas, pero no tengamos miedo, Dios nos ama y su amor es gratuito. No nos ama por lo que valemos. Dios nos ama porque Dios no puede menos que amarnos. Él es el amor. Déjate hacer, déjate abrazar, Dios nos considera como sus hijos. Yo sé que a veces tratamos de escapar de la realidad, tratamos de escapar de los problemas, tratamos de huir de lo que nos ha tocado vivir, pero esas cosas ya pasaron, no pensemos más en ellas, pues ha llegado el tiempo de amar, mas ¿Cómo podremos amar a quien no conocemos y responder al amor de aquel que no vemos? Se nos ha dicho que Dios no puede conocerse, pero allí, hermano y hermana, radica la dificultad de nuestro contacto. Y tal vez tengan razón, Dios es incognoscible, pero siendo el mismo la esencia del amor, ha decidido darse a conocer, como el Dios invisible e intocable, se hizo visible y tocable en Cristo mediante la encarnación. Así, el Dios incomunicable e incognoscible se vuelve comunicable y cognoscible en el amor. Al aceptar su amor en la oración, le permites hacerte el regalo de su conocimiento y al ofrecerle limpia la pizarra de tu alma, le das la posibilidad de dibujar sobre ella los rasgos de su cara. El incognoscible se torna en conocimiento. Él amor franquea los limites de lo invisible, el más allá de las cosas pasa de este lado y se hace vida, vida que Jesús ha definido como eterna y precisado con estas palabras. “La vida eterna, es que te conozcan a ti: el único Dios verdadero y al que tu enviaste: JESUCRISTO ¡ÁNIMO!, ¡GOZO!, ¡ALEGRÍA!



— NOTA DEL AUTOR —


AMIGOS Y AMIGAS, esta oración con comentario incluido, forma parte de una larga lista de ellas y que movido por el Espíritu Santo, ofrendaba al Señor de Lunes a Viernes a las siete de la mañana, en un programa radial de opinión, en el que participaba en compañía de una periodista, en el cual mi persona le dedicaba tres minutos o más (dependiendo de la Producción y/o de Máster) a orar y analizar esa oración aplicándola a la cotidianidad de nuestra vida, de nuestros actos, de nuestras alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, tragedias, tribulaciones, bonanza, prosperidad, bienestar, etc. Todo con la intención de establecer como verdad aquella según la cual Dios siempre está con nosotros, que todo lo que nos ocurre es para bien, que existe un plan o proyecto de salvación para cada uno de nosotros diseñado por el mismísimo Dios, cuyo cumplimiento, decisión y elección depende de ti. Así que —parafraseando la escritura bíblica— “DIOS NOS HIZO SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, PERO NO NOS SALVARÁ SIN QUE LE OFREZCAMOS ESE CONSENTIMIENTO”. Es decir, nuestro permiso y autorización. El Señor es un caballero, y estará siempre a las puertas de nuestro corazón, para que le abramos y que pueda entrar para guiar nuestra vida y ofrecernos su santidad, gozo, alegría, discernimiento, sabiduría, y sus infinitos dones espirituales y materiales.

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Oración: “Señor, no dejes perderme en mis culpas”.

Por Mervy Enrique González Fuenmayor.

Tomada de su versión original del miércoles 10 de septiembre de 1997.

Trasladada a la red el miércoles 14 de enero de 2009.

Ciudad y Municipio Maracaibo del Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur.

(Fragmentos elegidos de la sección: “MERVY GONZÁLEZ ESTÁ CONVERSANDO CON…” que formó parte de un programa radial en el que participó como conductor por espacio de cuatro años aproximadamente: 1996, 1997, 1998, 1999, que se trasmitía en una estación radioeléctrica ubicada en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, República de Venezuela, América del Sur).


La mano de Dios


ORACIÓN —


¡Oh! Señor Jesús

¡Oh! Buen Pastor

¡Oh! Verdadero Pan de Vida

Ten misericordia de nosotros,

apaciéntanos, defiéndenos

y haz que lleguemos a ver los bienes eternos

en la tierra de los vivientes.

Tú, mi Señor, que lo sabes todo y lo puedes todo.

Tú, Señor Jesús, que nos apacientas en la tierra,

llévanos a tu gloria y haznos allí tus comensales,

compañeros y coherederos de los habitantes

de la Jerusalén celestial.

Señor Jesús, tendré siempre puesta mi vista en ti,

y vendré a buscar tu dirección y tus enseñanzas

en el Santísimo Sacramento de la Comunión.

No me apartes, Señor Jesús, de tu lado

y no me desprecies para que yo no vaya

a perderme en el laberinto de mis culpas

y de mis malas pasiones.

¡Oh! Guíame, maestro de mi alma.

¡Ten piedad de mí!

Amén y amén.


— APLICACIÓN A NUESTRA VIDA —


¡Qué grato es conversar a diario con el Señor! Y qué grato es poder adorarle, bendecirle, glorificarle y decirle al Señor que Él es el centro de nuestra vida, abrirle las puertas de todo nuestro ser para que Él dirija nuestra existencia, para que Él se enseñoree. Para que Él, al igual que un padre con su niño, nos tome con su santa mano, guiándonos por los caminos y laberintos de esta vida terrenal difícil, pues sólo en Él reside el poder de la misericordia, del amor, de la bondad, de la caridad, de la templanza, de lo sublime, de lo puro, de lo extraordinariamente bello. Esas, razones hermano y hermana que me lees, hacen imperioso reflexionar acerca de las capacidades nuestras, que son un regalo del Señor, y así tener conciencia de que todo lo podemos en aquel que es Cristo. A veces la vida nos da dificultades y problemas. Pero no te asustes, si te parece costosa la vida de elevación, es necesario que sepas que no debes luchar sólo, debes llenar toda tu debilidad con la plenitud de la fortaleza divina. Si buscas las fuerzas en El que te puede dar todo, todo te será posible. La convicción de esta absoluta posibilidad es indispensable, hermano y hermana, para triunfar. Sin ella fracasarías. Saulo de Tarso, consciente de esta verdad, se atrevía a exclamar: ¡Todo lo puedo confortado con la gracia del Omnipotente! Lucha por ascender, pero no prescindas nunca de Jesús, y verás como todas las victorias son posibles y superables todos los obstáculos en la vida espiritual. Como en toda vida de elevación es insuficiente el esfuerzo propio, lo dijo ya claramente Jesús en su Evangelio: sin mi nada podréis hacer. Entonces no batalles tu solo. Únete a Cristo y Él pondrá en ti alientos de gigante. No quieras experimentar, no camines sólo, te cansarías, irías al fracaso. San Jerónimo hace muchos siglos afirmaba: Sin Cristo yo no soy más que la impotencia. Es así hermano, que debemos entregarnos de lleno a la renovación de nuestra vida, pongamos decididamente manos a la obra. Deja a un lado todas las cobardías y miserias y elévate. Las cumbres se han hecho para tu vuelo. Compenétrate con la grandeza de tu ideal y dales todas tus energías, identifícalo contigo mismo; entonces habrás creado un ser nuevo que vibra con tu misma vida. Las vanidades mundanas, cuando se las mira de cerca tienen un encanto seductor. La materia atrae a la materia. Pero si reflexionas en su efímera realidad y las comparas con la verdad de las cosas divinas, verás entonces que no pasan de ser simples espejismos. Convéncete de que la única realidad amable es Dios, con Él la felicidad, y sin Él la tristeza del vacío. La vida corre, huye, vuela demasiado y para hacer algo es necesario entregarse decididamente y con entusiasmo a la lucha. Quince, veinte, veinticinco años de experiencia te habrán hecho comprender que la vida está llena de vaciedad y tu corazón repleto de hojarasca. Hermano y hermana, entrégate a Dios y llena tu espíritu de aspiraciones grandes y sublimes, no quieras ser un pigmeo pudiendo ser un gigante. Ya es tiempo de sacudir todo letargo, dice San Pablo, y añade enseguida: dejemos ya las obras de las tinieblas y revistámonos de las bellezas y los encantos de la luz, que es la luz de nuestro señor Jesucristo. ¡ÁNIMO!, ¡GOZO!, ¡ALEGRÍA!



— NOTA DEL AUTOR —


AMIGOS Y AMIGAS, esta oración con comentario incluido, forma parte de una larga lista de ellas y que movido por el Espíritu Santo, ofrendaba al Señor de Lunes a Viernes a las siete de la mañana, en un programa radial de opinión, en el que participaba en compañía de una periodista, en el cual mi persona le dedicaba tres minutos o más (dependiendo de la Producción y/o de Máster) a orar y analizar esa oración aplicándola a la cotidianidad de nuestra vida, de nuestros actos, de nuestras alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, tragedias, tribulaciones, bonanza, prosperidad, bienestar, etc. Todo con la intención de establecer como verdad aquella según la cual Dios siempre está con nosotros, que todo lo que nos ocurre es para bien, que existe un plan o proyecto de salvación para cada uno de nosotros diseñado por el mismísimo Dios, cuyo cumplimiento, decisión y elección depende de ti. Así que —parafraseando la escritura bíblica— “DIOS NOS HIZO SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, PERO NO NOS SALVARÁ SIN QUE LE OFREZCAMOS ESE CONSENTIMIENTO”. Es decir, nuestro permiso y autorización. El Señor es un caballero, y estará siempre a las puertas de nuestro corazón, para que le abramos y que pueda entrar para guiar nuestra vida y ofrecernos su santidad, gozo, alegría, discernimiento, sabiduría, y sus infinitos dones espirituales y materiales.

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